Escritura creativa a partir de imágenes sugerentes
Las imágenes son muy llamativas para el que aprende una lengua extranjera, porque despiertan curiosidad, estimulan canales verbales y no verbales, incluso pueden servir de soporte. Elegir una buena imágen no es fácil. Me formé en un curso de pensamiento visual muy interesante y aquí os dejo una muestra de un cuento creativo, de grupo, de algunos de mis estudiantes. La tarea era crear una historia, de forma bastante libre, a partir de una imágen que pudieron seleccionar entre otras tantas, todas con contenido cultural incluído. Hubo debate, comentarios de los demás, votación de la mejor historia de grupo, creación en gran grupo del título de la historia, investigación de los contenidos culturales que la imágen vinculaba, en fin un gran trabajo de mis estudiantes., que supieron aprovechar de este reto, y que me ayudan a mejorar en mi trabajo. Gracias
AMOR DE METAL
En un cercano
futuro científicos españoles estarán
creando robots que servirán para mejorar las relaciones
entre los humanos. Ana es la mujer robot y está dotada de particulares innovaciones
que le permiten comer, beber, hablar, ir al baño y muchas
cosas más...
El hombre robot tiene las mismas capacidades pero además los
científicos lo han proyectado con algunas hábilidades deportivas, por ejemplo corre muy rápido y
salta muy alto.
Para actuar este experimento los científicos han introducido los
robots en la vida real. Ahora viven juntos en una
casa en un barrio muy poblado en Castilla y León. Los científicos los controlan a través de pantallas para analizar sus actitudes entre ellos mismos y las personas reales.
Al principio Ana y Marcelo, los robots, hablaban sólo poniéndose preguntas ya programadas por los
científicos. Pulgada a pulgada saliendo con los humanos han empezado a
imitar sus comportamientos. De esa manera parecía que habían empezado a
tener sentimientos propios. Un día los científicos se dan cuenta que los robots se estaban estropeando y
por eso debían quitarlos de la casa y
del barrio. El día después encendiendo las pantallas se dieron cuenta que los dos
robots se habían apagado ya. Tuvieron gran sorpresa en
ver los cuerpos de los robots tumbados en
la cama con las manos juntas. Al final el experimento tuvo éxito, ahora los robots tienen sentimientos
propios como los humanos.
Rebecca, Giulia C., Gianna, Roberta,
Carlotta,4AL Liceo Fracastoro Verona

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